Las Piedras que Crecen y Se Mueven

En Europa, concretamente, en Rumanía, en un pequeño pueblo llamado Costesti, existen unas enigmáticas piedras que pueden crecer desde unos pocos milímetros hasta 10 m.

A estas extrañas piedras vivas las llaman “trovants”, y desde su descubrimiento tienen confundidos a los expertos, ya que nadie sabe con certeza cómo son capaces de crecer y además desplazarse.

Los lugareños las llaman las piedras que crecen. Parece ser que después de la lluvia, aparecen nuevas formaciones en la tierra.

Algunos expertos creen que absorben los minerales de la lluvia, y estos al mezclarse con los productos químicos que hay en la piedra originan presión en el interior y se expanden, aunque esta teoría no explica como crean materia nueva.

Curiosamente, cuando los científicos cortaron las piedras a la mitad, pudieron comprobar que las “piedras vivas” están formadas por arena cementada y sales minerales, además, observaron extraños anillos, semejantes a los que se ven al cortar un árbol, así se podría averiguar su edad.

Por esta razón muchos investigadores y expertos creen que se trata de una “forma de vida inorgánica.

Los trovants presentan extrañas formas a medida que crecen, pueden ser cilíndricos, nodulares o esféricos, pero siempre tienen una superficie lisa y sin bordes.

Pero lo más enigmático de estas piedras, además de aumentar su tamaño, es que son capaces de desplazarse a través del terreno.

Para dar una explicación a este increíble movimiento, han surgido algunas teorías como la existencia de un extraño magnetismo o que en esta región hay desconocidos vórtices de energía.

Otras famosas rocas que se mueven solas son las que hay en el Valle de California.

Fueron descubiertas a principios de los años 40, cuando observaron que cientos de rocas esparcidas por el valle, dejaban unas misteriosas huellas, tras de sí, como si se hubieran desplazado reptando. Algunas son pequeñas, del tamaño de una pelota de tenis, pero otras pueden llegar a pesar hasta 320 kg.

Hubo una investigación entre los años 2011 y 2013.  En la zona había un lago seco y a veces contenía agua de 7 cm una profundidad  , y por la noche al bajar las temperaturas, se formaban finas láminas de hielo, por lo que llegaron a la conclusión que las finas capas de agua helada causaba el desplazamiento de las rocas.

Lo cierto es que esta teoría podría ser válida para las rocas pequeñas, pero no explica cómo pueden desplazarse las rocas de 320 kg.

Este fenómeno también ha sido observado en España, en un lugar llamado Altillo Chica en Toledo.

Los geólogos (del Departamento de Petrología y Geoquímica de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid,  han reconocido que este extraño fenómeno también se produce en Lillo, Toledo

Estos expertos tienen una teoría diferente, ya que en esta zona no hiela, así que no pueden achacarlo al hielo.

Los investigadores españoles proponen que el movimiento de las rocas se produce a causa de la lluvia, y lo relacionan con el aumento de tapices microbianos que son colonias de bacterias, algas unicelulares y otros microorganismos que forman una capa viscosa muy fina, con un espesor milimétrico, además de ser muy cohesiva y elástica.

Cómo vemos el desplazamiento de las piedras sigue causando debate entre los expertos.

¿Es posible que una capa fina de hielo o los tapices microbianos sean capaces de levantar rocas de 320 kg?)Hasta que los científicos se pongan de acuerdo, seguiremos viendo con asombro las misteriosas piedras que crecen y se desplazan.

… (ver vídeo).

 

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